Blog personal, Acerca de las vivencias ocurridas en mi vida, o de otras personas, y cosas que me interesan o me gustaría comentar.

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martes, 9 de febrero de 2010

10. Entrada al colegio (segunda parte)

No se si yo era la mala influencia de mis amigos, o era al revés, pero esos pocos años que estuvimos juntos, aún no se olvidan tan fácilmente.

Al menos se que no era el más malo del aula, solo cuando me molestaban... habían otros que siempre se daban de golpes a la salida del colegio, ya sea en Plaza Viquez, o en las Tucas, o habían otros que les daba por escupir en los pasamanos de las escaleras del colegio, y cuando alguien venía bajando y se agarraba de ahí, era muy seguro que se llenara de algo viscoso, ya sea amarillo o verde, depende de la salud del autor.

Al llegar a otro grado, yo seguía escapándome del colegio, cuando me daba pereza no iba, simplemente hacía que salía de la casa para el colegio, esperaba un tiempo a que se fuera mi madre a trabajar, y al rato volvía a entrar a la casa.

Para cuando ella llegaba del trabajo, yo ya había estudiado arduamente.
Solamente una vez llegué y entré a la casa, y parece que mi mamá aún no había salido, estaba con unas visitas en la cocina….pero yo ya estaba adentro de la casa.
Apenas escuché bulla, lo que hice fue tirarme en un cuarto, y meterme debajo de una cama, esperando que se fuera todo el mundo.

Mientras estaba en ese escondite, ese día se le ocurre temblar en el país, y un meneón tan fuerte, que yo solo escuchaba a toda la gente en la casa, bajando a todos los santos.

Mientras tanto yo seguía debajo de la cama, y trataba de no hacer bulla, ni salir de ahí.
Ese temblor, parecía no terminar nunca, la verdad es que se sentía bastante feo estar uno tirado de panza en el suelo, mientras veía varios pies corriendo.
Cuando terminó, la gente aún seguía hablando de eso…y nada que se iban, hasta como una hora después se fueron de la casa, mi mamá y sus invitados.

Las veces que iba al colegio, también me daban ganas de escaparme, o sea que ni siquiera el día entero pasaba ahí.
O me convencían de irme, o yo era el que convencía a la gente.
Y nos íbamos a hacer diabluras a las otras casas, a jugar futbolín, o molestar en San José.

Muchas veces íbamos a apear jocotes o guayabas por unas montañas de donde yo vivía, o a tratar de pasar por una tubería que atravesaba un río.
La verdad que el que se cayera de ahí, por lo menos mojado quedaba, o se quebraba todo, porque la tubería estaba bastante alta del río….muy pocos la lográbamos pasar, pero una vez que llegabas a la mitad, ya no podías quedarte ahí, y si te devolvías, el recorrido era lo mismo, así que había que seguir, sin pensar en lo que se veía abajo.

Ya éramos adolescentes, pero nuestras mentes no habían crecido mucho…
Un día, nos escapamos del colegio y nos fuimos a la casa de Retana, estábamos vacilando, y creo que Retana nos comenta que cerca de ahí había un río, que fuéramos a conocerlo, eso era en San Rafael Abajo de Desamparados.
Nos fuimos los cuatro… Mejía, Parra, Retana y yo.

Llegamos a un potrero, no se bien donde estábamos, casi por Alajuelita nos dijo Retana que era el que más conocía, en eso vimos varios hombres en actitud sospechosa…como que estaban fumando marihuana o algo así.
Preguntamos donde quedaba un río, y nos señalaron hacia abajo…
En eso nos fuimos a esa dirección.
Al poco de un rato, nos dice Parra:

- "Maes, hay algo raro, esa gente de atrás nos está como siguiendo, ya lo noté, vuelvan a ver para atrás."

En lo que vimos hacia atrás, vemos varias cabezas agacharse y esconderse en unos matorrales.

Nos pareció muy sospechoso ese asunto, así que decidimos seguir por la orilla del río, pero alejándonos de ellos.
Seguimos caminando, pero más aprisa, ya no nos íbamos a meter al río.
Volvimos a ver para atrás, y otra vez vimos sus cabezas agacharse, y si caminábamos más rápido, ellos también.
Ahí comprendimos que algo no andaba bien.

Ya estábamos medio perdidos, no sabíamos por donde agarrar, así que decidimos cruzar al otro lado del río, para ver si los despistábamos.
En la parte que nos pusimos a cruzar el río, no era una parte tranquila, ni tampoco poco profunda, era todo lo contrario, pero había que hacerlo inmediatamente, ya que todos estábamos bastante asustados.

Andábamos hasta con el uniforme del colegio, y así nos metimos a cruzar el río, tuvimos que hacer una especie de cadena para pasar y que nadie se lo llevara la corriente.

Apenas cruzamos, vimos que los tipos nos seguían todavía, así que empezamos a subir y subir una montaña en una pura carrera.
Corrimos como locos cuesta arriba, hasta que vimos un alambre de púas, y un hombre detrás de ésta.

Le contamos lo sucedido, que si podíamos salir por ahí, y nos dijo que era propiedad privada, que si nos metíamos, nos podían volar bala.
Ya no sabíamos por donde agarrar, por ambos lados la cosa estaba peligrosa.
Así que bajamos un poco y empezamos a correr por la orilla del río.
No se cuanto anduvimos, ya estábamos todos sucios, mojados, cansados y sudados…solo montazales veíamos, y la orilla del río.

Casi no parábamos, ni para volver a ver hacia atrás, ni sabíamos para donde íbamos.
En eso vemos un puente, y una calle…

Salimos disparados hacía él, a como pudimos lo subimos y fuimos saliendo a una calle, y para cuando logró subir el último…vimos hacia abajo, y en la orilla del río, venía un carajo cruzándolo a toda carrera…aún seguían detrás de nosotros.
Ya en la calle, no sentíamos más miedo, estaba más fácil para correr…y al poco de un tiempo, logré ver que estábamos cerca de Desamparados, por Cucúbres.

Los tipos no pudieron encontrarnos nunca más…nunca sabremos porqué se ensañaron tanto en seguirnos por ese camino tan escabroso, y por tantos kilómetros.
Llegamos a mi casa en Desamparados todos cansados y agotados, pero sanos y salvos.

No se muy bien la zona por donde anduvimos esa vez, todos estábamos perdidos, solo recuerdo que fue un 2 de Noviembre de 1983 o 1984, y para Abril de 1986 estoy casi seguro que muy cerca de ahí, pasó lo de la masacre de Alajuelita donde mataron a 7 mujeres.

Aún después de eso, me seguía escapando del colegio, era tanto lo que no iba, que una vez mandaron a llamar a mi mamá.
Llegó con el Orientador al aula donde estaba, y me llamaron para que saliera de clases, porque ocupaban hablar conmigo….

Pero el alumno ya brillaba por su ausencia….ya me había escapado.

Cuando llegué a la casa, mi madre me regañó todo, y yo solo dije que me echaron del aula por las faldas afuera, o algo así.
Unos días después, me llamaron a la oficina del Orientador, para decirme que ya no me iban a dar matrícula en el colegio.
Que mejor buscara otro…no se si eso suena a expulsión, pero hasta ahí llegó mi historia en el Liceo de Costa Rica, hasta cuarto año.

Para el otro año, me encontraba trabajando otra vez en el taller de aires acondicionados.

A mis antiguos compañeros, no los volví a ver nunca más, ni a Rafael Ángel Mejía Ávila, y ni a William Parra…solo al cabo de muchos años más, vi a Ricardo Retana (@chuletta) ya hasta había crecido más que mi.
La verdad es que esta historia no me hace muy orgulloso que digamos, no se porque yo era así…
Solo la cuento tal como me pasó, y como yo era.

Ya a los años uno madura un poco, sobre todo los hombres que somos muy lentos en eso, y pensamos en nuestros padres y sus sacrificios que han hecho por uno.

Dentro de tanta cabezonada de uno, al menos algo bueno aprendí de todo eso…aprendí a trabajar …a saber hacerlo bien…a aguantar cosas feas del trabajo y seguir haciéndolo lo mejor posible sin ser un lame botas, solamente por responsabilidad y profesionalismo.

Aprendí a trabajar en cualquier horario y lugar, a trabajar con compañeros buenos y malos, a saber cuando decir NO y cuando hay que decir SI en un trabajo.
Al final todos estaremos en esto…en un trabajo.
Siempre rockeros


Nota: Y otra vez, si quiere leer el primer capítulo de las Vivencias de un niño, está aquí

15 comentarios:

Julio dijo...

Mae Carlitos, de nuevo muy bueno el post!

Excelente mi hermano!

sancarlena77 dijo...

Excelente relato mi chiquito, ahora te preguntas por qué eras así y que no te sentís orgulloso, pero aunque uno no lo crea, esas son las cosas que lo forjan a uno como persona, a veces las lecciones salen costando caras, pero hay que seguir creciendo y conochiendo :D

Gracias por compartirlo conmigo

Heidy

Carlos Cascante dijo...

Mae Julio, usted que es un bicho en esta vara, si alguien le dá click donde dice entradas RSS, eso le avisa a esa persona cuando pongo un post nuevo?...es que estoy bateado...

Edwin dijo...

Esas andanzas tuyas de carajillo si están espectaculares :D

Esperaremos más vivencias tuyas, son muuuuy buenas!

Saludos.

Carlos Cascante dijo...

Claro Sancarlena77, aún ya viejo, uno sigue aprendiendo lecciones bien duras, y hay otras lecciones que ya nunca aprendimos, nos quedamos así de tontos, pero diay...ahí tratamos siempre de hacer lo mejor que podamos, y claro que es un placer compartir contigo, me caes muy bien, veo que eres una buena amiga.

Carlos Cascante dijo...

Gracias Edwin, de carajillo, yo hacía un diario, y veía que siempre solo cosas raras me pasaban, al final el diario se perdió...siempre nos cambiábamos de casa, y aún hoy en día me acuerdo de varias vivencias, y ahora con la Internet, uno lo sube a la red, y espero que ahí no se me pierda...ni la memoria...Pura vida amigo, muchas gracias.

pablochuken dijo...

Bueno, esto fue la primera parte, no? Avisáme para la siguiente entrega. De nuevo, es curioso leer a Costa Rica de esta forma.

Saludos.

Carlos Cascante dijo...

Pablo, pura vida, gracias, claro que te voy a avisar, creo que puede haber una tercera parte del colegio...pero eso fué en otro colegio.
Al final si saqué el bachillerato, pero en otra época de mi vida.
Ahí te estaré avisando.

emacavi dijo...

Carlos, escelente relato, muy buenos e interesantes.
Siga adelante!!!

Carlos Cascante dijo...

Gracias Erick, pura vida primito...cada día aprendo más como se usa esto, tengo que ver como se usan los feeds, para que a la gente les llegue, o sepan cuando pongo algo...o algo así es lo que pretendo, se le agradece bastante.

Melina H2 dijo...

Tenías razón, estaba esperando la segunda parte. Esta muy buena, pero que arriesgado ese "paseo por río" casi que ni puede contar la historia!! Y por cierto que asco lo de los "escupitajos" en los pasamanos de las escaleras jajajajaja!!Pdta. yo también me escapaba en el cole, pero no tanto!!

Monse dijo...

Hola, pasé a visitar. Eso de meterse debajo de la cama me recordó una vez que me vinieron a buscar unos amigos y yo andaba sin bañar, y me dio una pena salirles, yo escondida en el cuarto jeje. Qué horror, las cosas que hace uno de chamaco.

Un abrazo, volveré pronto por acá

Ulysita dijo...

Hola

Ulysita dijo...

Que buena que está la historia tanto la primera como la segunda, definitivamente haces que uno se transporte a la época colegial, que es una época insustituible, yo creo que la adolescencia tiene el propósito de formar al ser humano. Esperaré la tercera parte XD

Carlos Cascante dijo...

Monse...esa cama era famosa,de todo pasó, no de la manera que tu puedes creer, sino de otra historia anterior a esta: "6.Juegos de niños"

Ulysita...que dicha que ya pudiste entrar...que bandida...me hubiera gustado haberte conocido en el colegio, para que me hubieras recordado más historias que me pasaron...pero aquí la pulseo en acordarme...quien sabe si te acuerdas de estos años?... "5.Año 1974"